“Esa es la trampa: uno entra a esta sala y piensa que todo es Pollock”.
Aunque comprendía por qué lo decía, la aseveración del guía del museo me pareció curiosa. Efectivamente, la segunda sala de la exposición Warhol, Pollock y otros espacios americanos en el Museo Thyssen-Bornemisza exhibía lienzos realizados por cada uno de los artistas con algunas similitudes formales en paredes contiguas. Ambas obras habían sido realizadas a partir de trazos coloridos que se distribuían orgánicamente sobre la superficie. Sin embargo, la diferencia entre los estilos me pareció evidente.
Pocos minutos después de entrar en la habitación me percaté de que quizás la apreciación del guía era más común de lo que imaginé. Mientras tomaba distancia de la pared de manera de poder tener una vista más panorámica de las pinturas, escuché a una mujer compartir una observación que se alineaba con la declaración del guía: “El parecido entre las pinturas es impresionante ¡Son prácticamente lo mismo!”
La premisa central de la muestra era que la producción de Andy Warhol y Jackson Pollock tienen más aspectos en común de lo que uno apreciaría en primera instancia. Sin embargo, esto no se relaciona únicamente con el hecho de que en la década de los 40 las obras de Pollock hayan sido parcialmente figurativas y que algunas de las obras de Warhol sean abstractas; menos aún con que el principal exponente del arte pop haya realizado alguna pintura horizontal, de gran formato, realizada a partir de trazos gestuales.
Para mi, la principal similitud entre Warhol y Pollock es que ambos son artistas del vestigio: mientras que el tratamiento del primero construye fantasmas, el de Pollock genera cicatrices. Las pinturas en la sala 2 (aquella en la que se desplegaba la “trampa” de uniformización pollokiana) ilustraban bien mi argumento.
El lienzo de Warhol contenía líneas gestuales que se superponían con otras sobre un fondo blanco en el que destacaban una variedad de colores frecuentemente utilizados por Pollock: negro, rojo, amarillo, azul, verde y rosa piel. Con la progresión de la línea, los colores exhibían un efecto de degradado.
Desconozco la producción completa de Pollock, pero hasta el momento no he visto ninguna obra del artista de Wyoming que tenga una transición cromática. Sus colores se transforman progresivamente. No se funden, se imponen.
La sutileza del degradado en la pintura de Warhol se replica en la superficie de la tela, donde la textura del acrílico resulta casi imperceptible. El Hilo (Yarn) se aparece como una especie de bordado que no se concreta: fragmentos de hilo italiano que el artista utilizó para realizar la pintura que no llegan a penetrar el lienzo, sino que se imprime en él, registrando el traspaso de una matriz a una superficie: del frasco de pintura al hilo, del hilo a la tela, la huella del hilo como vestigio fantasmagórico.
La pintura de Pollock que se encontraba en la pared contigua era casi completamente lo contrario. Se constituía como una escena del crimen, irrumpiendo con el relieve carnal de una herida suturada. He allí era un orgasmo encarnado. Registro condensado de agonías y placeres, inscritos en un pañuelo desmaquillante después de una noche de excesos (delineador, rimel, labial, rubor, y sangre).
Y es que desde el inicio hasta el final de su carrera, Pollock captó movimiento y Warhol generó cadáveres. En la primera sala, el trabajo de Pollock es introducido mediante Untitled (Figure Composition), realizado hacia 1938-1941. Constituida como una especie de bosquejo anatómico, la imagen se construye a partir de formas básicas que logran captar el dinamismo del cuerpo humano mediante una coreografía de tensión y reposo.
Diagonalmente a ella, en la pared, se observa una obra de Warhol de 1961 realizada con caseína y crayón. La mitad izquierda de la imagen presenta la silueta negra de una botella de Coca Cola. La mitad derecha, en cambio, registra achurados gestuales realizados con pigmentos negro y gris. Junto a ella se observa otra imagen del mismo refresco realizada con acrílico y tinta serigráfica al año siguiente.
La segunda imagen es más pequeña que la de 1961 pero en ella, la botella ocupa una proporción mayor. Bajo el nombre de Coca Cola, la etiqueta que la recubre lee TRADEMARK REGISTERED. En esta versión, los trazos gestuales junto a la botella desaparecen, absorbidas por la consolidación de la marca.
Coke does not expire.
Stillborn - Still life, what’s born unliving remains undead.
Recorriendo la muestra me topé con múltiples obras de Warhol que me hicieron reparar en las similitudes entre ambos artistas de manera más concreta sin por ello contradecir mi conclusión: pinturas de orina (Oxidation Paintings y Piss Paintings), obras realizadas a partir de la costura de cuatro fotografías iguales (Stitched Photographs) y lienzos con sombras realizadas realizadas a partir de acrílico y tinta serigráfica (Shadows).
En el primer caso, el óxido y la orina generan un proceso de corrosión, físico y material, sin embargo, la huella no desborda la tela, sino que se disuelve en su superficie. En el segundo caso, y a diferencia de los lienzos anteriores, las fotografías cosidas presentan un relieve en la convergencia central que las une. Sin embargo, el registro fotográfico resulta inevitablemente mecánico, matizando la gestualidad de la costura.
En las serigrafías de las sombras, en las que la pintura fue esparcida con la ayuda de una mopa, se observa un relieve aún más definido. El efecto aparece en la acumulación de pintura en algunas secciones de los cuadros. Las concentraciones resultan más evidentes en algunos lienzos que en otros, pero en conjunto la serie se presenta como única obra con un realce pictórico significativo.
En las serigrafías de las sombras, la figura es un fantasma, el relieve, un derrape y la luz un haz bloqueado por la intercepción de un objeto que nunca se llega a vislumbrar del todo. Una presencia imaginada que tal vez ni siquiera estuvo allí
Nota: A falta de registros de la exposición en el Museo Thyssen-Bornemisza se incluyen otras imágenes que documentan las series de obras mencionadas en el texto.
Periodista cultural